Apéndice: antecedentes de los fenómenos solares que impulsan el clima espacial
El clima espacial es principalmente impulsado por fenómenos de tormentas solares que
incluyen
eyecciones de masa coronal (por sus siglas en inglés CMEs), erupciones solares,
eventos de partículas solares, y el viento solar. Estos fenómenos pueden ocurrir en
diferentes regiones de la superficie solar, pero solo las tormentas solares dirigidas a la
Tierra son las potenciales impulsoras de eventos del clima espacial en la Tierra. Una
comprensión del fenómeno de las tormentas solares es un componente importante para
desarrollar predicciones precisas del clima espacial (inicio del evento, lugar, duración y
magnitud).
Las eyecciones de masa coronal (CMEs) son explosiones de plasma (partículas cargadas)
de la corona del sol. Generalmente toman entre 2 y 3 días para llegar a la Tierra, pero en los
casos más extremos han sido vistas llegando en apenas 15 horas. Cuando las CMEs chocan
con el campo magnético de la Tierra, pueden causar eventos del clima espacial llamados
tormentas geomagnéticas, las cuales incluyen el aumento en el despliegue de auroras. Las
tormentas geomagnéticas de diversas magnitudes pueden causar impactos significativos de
corto y largo plazo en la infraestructura nacional critica, incluyendo la red de energía
eléctrica, sistemas de aviación, aplicaciones de sistema de posicionamiento global (por sus
siglas en ingles GPS), y satélites.
Una erupción solar es una breve erupción de intensa radiación de alta energía
electromagnética de la superficie del sol, típicamente asociada con manchas solares. Las
erupciones sociales pueden afectar la atmosfera superficial terrestre causando
potencialmente interrupciones, degradaciones, o apagones de las comunicaciones
satelitales, radares y radio comunicaciones de alta frecuencia. La radiación
electromagnética de las erupciones toma aproximadamente ocho minutos en alcanzar la
Tierra, y los efectos suelen duran de una a tres horas en el lado diurno de la Tierra.
Los eventos de partículas solares son ráfagas de electrones energéticos, protones, partículas
alfa, y otras partículas más pesadas en el espacio interplanetario. Después de un evento en
el sol, las partículas más rápidas pueden alcanzar la Tierra en decenas de minutos y
aumentar temporalmente el nivel de radiación en el espacio interplanetario cercano y la
Tierra. Cuando los protones energéticos chocan con satélites o humanos en el espacio,
pueden penetrar profundamente en el objeto con el que chocan y causar daño a los circuitos
electrónicos o al ADN biológico. Los eventos de partículas también pueden plantear un